Principalmente en el caso de edificios públicos, y también con frecuencia en edificios residenciales, es posible ejecutar revestimientos de fachada con materiales de alta calidad, como alternativa o complemento a un revestimiento continuo sencillo (enfoscado o revoco).
1. Revestimientos adheridos
Los revestimientos adheridos se colocan pegándolos directamente al muro mediante adhesivos. Los materiales más habituales son:
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Piezas tipo klinker (revestimientos cerámicos que imitan el ladrillo visto),
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Baldosas cerámicas
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Piezas de piedra natural o artificial.
La colocación del revestimiento se realiza de forma similar a la de un pavimento cerámico, siguiendo estos pasos:
Primero, la mezcla seca prefabricada se mezcla con agua y se bate hasta obtener una pasta homogénea. A continuación, las piezas se colocan sobre una cama fina de adhesivo, que se extiende sobre el muro con una llana dentada . El revestimiento se coloca de abajo hacia arriba, utilizando crucetas o separadores, para mantener una distancia uniforme entre las piezas En los cantos exteriores se colocan perfiles de esquina para fachadas, que protegen los bordes y mejoran el acabado. En aplicaciones exteriores es obligatorio usar adhesivos flexibles, y se deben respetar las juntas de dilatación necesarias para absorber las tensiones provocadas por los cambios de temperatura. Los revestimientos también pueden colocarse sobre cerramientos con aislamiento térmico exterior. En este caso, el aislamiento se ejecuta previamente siguiendo el mismo sistema que en las fachadas revestidas con revoco.
2. Revestimientos de muros de albañilería (Fábrica vista)
El revestimiento de ladrillo es una estructura de albañilería independiente del muro; es decir, el revestimiento debe ejecutarse de la misma manera que si estuviéramos levantando un muro de ladrillo independiente. Siguiendo las reglas de la albañilería, deben formarse juntas de mortero tanto horizontales (tendeles) como verticales (llagas). No obstante, el espacio situado tras el revestimiento puede ejecutarse como una estructura mixta; normalmente, se aplica un enfoscado de mortero de cemento de 4 centímetros de espesor sobre el soporte y el muro de ladrillo se levanta directamente frente a la estructura portante. Es más común —especialmente en edificios plurifamiliares o de varias plantas— que la estructura portante y el revestimiento estén completamente separados entre sí. En este caso, existen tres opciones para la fachada:
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Fachada ventilada con cámara de aire simple.
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Fachada con aislamiento térmico sin cámara de aire.
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Fachada multicapa con aislamiento térmico y cámara de aire: esta última es la solución más habitual y eficiente.
Para comenzar, levantamos el muro de fachada de medio pie de espesor sobre una cimentación común con el muro de carga. Alternativamente, podemos arrancar desde ménsulas de soporte de acero, que se fijan a la base de los muros mediante tacos o pernos de anclaje. Esto solo es viable si el muro inferior es de hormigón armado y está dimensionado adecuadamente como un zuncho (viga de atado) para soportar dicha carga. La unión entre la estructura del muro y el revestimiento de ladrillo se garantiza mediante llaves de anclaje de acero, cuyos extremos curvados se sitúan en las juntas horizontales (tendeles) del revestimiento. Estas deben colocarse cada tres hiladas, con una separación de entre 50 y 70 cm. Las ménsulas de cuelgue fijadas al zuncho sirven de soporte inferior para el revestimiento de ladrillo y también sustentan los ladrillos sobre los huecos de fachada (dinteles), que quedan asegurados además mediante varillas metálicas.
3. Revestimientos de fachada montados
a) Revestimientos de madera
Los revestimientos de madera montados pueden ejecutarse de diferentes formas, según el tipo de pieza y el sistema de fijación. Una opción menos habitual es el revestimiento de tejas o tablillas de madera, fabricadas con abeto o pino silvestre, que se clavan sobre un tablero continuo o un entramado de rastreles, formando un solape doble. Una solución más común es el entablado horizontal con tablas machihembradas, que se fijan a un entramado de rastreles mediante clavos ocultos, mejorando el acabado estético. El revestimiento de tablas también se coloca habitualmente en posición vertical, en dos capas parcialmente solapadas, y se fija igualmente sobre un entramado de madera.
Una solución más moderna es el revestimiento con paneles de madera laminada tratada (LVL), de 15 a 20 mm de espesor, que se instala sobre una subestructura metálica, adecuada para soportar paneles de gran formato. Durante la instalación del revestimiento de madera es fundamental: garantizar una ventilación posterior, dejar espacio suficiente para el aislamiento térmico (se recomienda lana mineral), proteger el aislamiento con una lámina de control de vapor colocada en la cara exterior del aislamiento.
b) Revestimientos metálicos
De forma similar a las cubiertas metálicas de chapa plana, los revestimientos metálicos pueden instalarse en fachadas como parte del sistema de envolvente del edificio.Los materiales más utilizados son: Aluminio, Zinc o Acero inoxidable. Para los revestimientos metálicos tradicionales de chapa plana, es necesario un soporte continuo, sobre el que se conforman chapas con junta alzada de doble pliegue o junta simple, a partir de chapas perfiladas previamente en taller. También se utilizan chapas perfiladas, como: chapa ondulada, chapa trapezoidal, otros perfiles industriales. Estas chapas suelen fabricarse en paneles de gran tamaño y se fijan a una subestructura de madera o metálica mediante tornillos vistos, remacheso anclajes ocultos, según el sistema.
Otra solución son los paneles o casetes metálicos, con bordes plegados y encajados, fabricados en chapa maciza o perforada. En todos los sistemas de revestimiento metálico, la subestructura debe diseñarse de forma que permita colocar el aislamiento térmico y mantener una cámara de aire ventilada detrás del revestimiento.
4. Revestimientos cerámicos
Existen dos tipos principales de paneles cerámicos montados: paneles macizos, con un espesor aproximado de 1 cm, paneles aligerados o huecos, con un espesor aproximado de 3 cm. Esta diferencia influye directamente en el sistema de fijación:
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Los paneles macizos se fijan mediante ganchos de acero anclados a perfiles verticales, que sujetan las cuatro esquinas de los paneles cuadrados o rectangulares.
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Los paneles huecos disponen de perfiles verticales que soportan carriles horizontales, sobre los que se encajan los perfiles de sujeción. Gracias a la forma con pestañas de los paneles, las fijaciones quedan ocultas y las juntas horizontales no son visibles. Para las juntas verticales se utilizan perfiles de cierre.
En este tipo de fachadas, el aislamiento térmico se coloca entre los perfiles de la subestructura.
5. Revestimiento de pizarra de fibrocemento
Las placas de fibrocemento pueden ser: De pequeño formato, con un espesor de solo 4 mm, o de gran formato, de hasta 1 metro de longitud, con espesores de 8 a 12 mm. Las placas se fijan a: Rastreles verticales de madera, o Perfiles metálicos, dejando entre ellos una cámara de aire de varios centímetros que contribuye al aislamiento térmico y a la ventilación del cerramiento. La fijación puede ser: Vista (atornillada o remachada) u oculta (pegada o colgada mediante ganchos).
6. Revestimientos de piedra natural
Se realizan normalmente con paneles de piedra aserrada, de 3 a 6 cm de espesor, colocados con junta abierta (sin sellar completamente). El tipo de piedra puede ser: Caliza, Granito, Arenisca o Incluso mármol. El acabado superficial también varía: Pulido, Apomazado (mate), Abujardado o partido, entre otros.
Sistemas de fijación existen dos sistemas básicos:
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Fijación mediante escuadras puntuales. Se realiza con elementos macho-hembra en la parte superior e inferior.
Las escuadras se alojan en las juntas horizontales, desde donde los pernos se introducen en taladros previamente realizados en la piedra. En algunos casos especiales (por ejemplo, sobre huecos), solo es posible la fijación lateral.
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Fijación sobre estructura metálica Los anclajes con pernos se fijan a carriles horizontales, que a su vez se apoyan sobre perfiles verticales metálicos.
Para garantizar el correcto funcionamiento del sistema, debe mantenerse una cámara de aire mínima de 3 cm entre el aislamiento térmico y la parte posterior del revestimiento.
7. Revestimientos de piedra artificial
Las piezas de piedra artificial se utilizan con frecuencia como revestimiento de zócalos. Los paneles de zócalo suelen arrancar desde la misma cimentación corrida que el muro revestido. Detrás de ellos se colocan: Aislamiento térmico de poliestireno extrusionado (XPS) o Láminas impermeables o de control de vapor. Las piezas se fijan normalmente mediante: Adhesivos, o Anclajes mecánicos.