Las cubiertas sobre cerchas presentan diferentes pendientes, necesarias para asegurar la evacuación del agua de lluvia y la protección de la estructura situada debajo. Los materiales de cobertura pueden variar tanto en tipo de material como en el tamaño de los elementos.
I. Cubiertas tradicionales
1. Cubiertas de paja o cañizo
Entre las más antiguas se encuentran las cubiertas realizadas con haces de cañas o paja, así como las cubiertas de paja prensada. Una cubierta de paja se construye atando la paja en haces, que se colocan formando una trenza continua, utilizando fibras del propio material para atar los haces a los rastreles que soportan cada hilada. Este tipo de cubierta puede ejecutarse con una superficie lisa, o en disposición escalonada. En ambos casos es necesario colocar rastreles cada 30–40 cm. Las cubiertas colocadas en disposición escalonada pueden alisarse compactando los extremos de las capas, proceso conocido como cubierta de paja apisonada.
Al ejecutar una cubierta de cañizo (o paja), los haces de caña se atan a un enrastrelado colocado cada 50-80 centímetros. Estos haces se van compactando o "empujando" hacia arriba fila por fila, progresando siempre desde la parte inferior hacia la superior (de alero a cumbrera).
2. Cubiertas de madera
La solución de pequeño formato para coberturas de madera es el tejado de tejuelas (o escamas). Estos elementos, denominados tejuelas, tienen una longitud de 40 a 80 centímetros y se fabrican mediante el hendido de bloques de madera, generalmente de pino. Las piezas se ensamblan mediante una unión ranurada: uno de los lados largos termina en arista viva, mientras que el otro presenta una ranura. Las tejuelas encajan lateralmente entre sí, creando una cobertura de una sola capa con apariencia de escamas.
Para las cubiertas de tablas de madera, los elementos de madera noble tienen un metro de longitud y 10-15 cm de ancho, fijándose mediante clavado o cuelgue. Las tablas de madera blanda son más anchas, entre 20 y 25 cm.
3. Cubiertas de Pizarra y Teja
La pizarra se utiliza para formar una cobertura de cubierta mediante el lascado y tallado de las placas cuadradas para crear un acabado tipo escama o solapado. La fijación al enrastrelado se realiza mediante clavado. Sin embargo, la solución tradicional más exitosa es la cobertura de teja cerámica de arcilla cocida. Es una solución de pequeño formato idónea que cumple con los requisitos técnicos modernos. Las tejas cerámicas se fabrican en diversas formas, tamaños, acabados superficiales y colores. Dos soluciones muy conocidas son:
- La cobertura de teja árabe. Muy extendida en las zonas mediterráneas de Europa. Las piezas superiores curvas (denominadas cobijas) y las piezas inferiores planas o curvas con pestañas (canales) crean canales verticales en la superficie del tejado para la evacuación del agua. La ventaja de este tipo de cobertura es que garantiza una estanqueidad adecuada incluso con ángulos de pendiente reducidos.
- La cobertura de teja plana (tipo cola de castor) es otra variante muy extendida que permite crear diversas superficies de cubierta gracias a su patrón de colocación. Para garantizar una estanqueidad adecuada, es necesario realizar una cobertura de doble solape o una cobertura en corona utilizando piezas con tetones de 35-40 cm de largo y 18-20 cm de ancho. En la cobertura de doble solape, al menos dos capas de tejas se superponen en cualquier punto de la superficie del tejado. Esto requiere un enrastrelado denso (normalmente cada 15 cm), proporcionando un solape de entre 22 y 25 cm entre las capas del acabado en escamas.
II. Tipos de Cubiertas Modernas
1. Cubiertas de pequeño formato
En las últimas décadas se han desarrollado innumerables versiones mejoradas de las coberturas de teja cerámica. Entre estas, cabe mencionar las tejas encajables, que optimizan la conexión lateral de los elementos haciéndola más estanca. Las tejas cerámicas prensadas representan un avance hacia un menor consumo de material y una estanqueidad más segura. En este sistema, se pueden formar encajes machihembrados perimetrales en los cuatro lados de la pieza. Todas estas formas de teja, incluidas las formas tradicionales, están ganando terreno en su versión de hormigón y están disponibles en diversos colores. Un tipo especial de teja de hormigón es la teja mixta (o teja de perfil curvo), que por su apariencia evoca a la teja árabe (sistema de canal y cobija). Gracias a los encajes machihembrados, las coberturas de teja modernas funcionan como una capa única. Además, el grado de solape necesario se reduce al mínimo.
Las tejas de fibrocemento son otro tipo de cobertura de pequeño formato que utiliza piezas de 4-5 mm de espesor, que forman una cobertura simple o doble dependiendo de la forma de los elementos.
Del mismo modo, la cobertura de tégola bituminosa (placas asfálticas) tiene una estructura multicapa compuesta por láminas de betún modificado reforzadas con tejido de vidrio o plástico, con una superficie de gránulos de pizarra coloreada o basalto. Su instalación requiere un entablado continuo (generalmente tableros de madera o tableros de virutas orientadas OSB). Como capa auxiliar de impermeabilización (bajo la tégola), se emplea un tipo de lámina bituminosa que actúa como refuerzo.
2. Cubiertas de Gran Formato
Son los llamados paneles sándwich, placas onduladas de fibrocemento o revestimientos de chapa metálica perfilada.
Las chapas de acero galvanizado tipo teja, de 0,5 mm de espesor, imitan a la teja cerámica variando en dimensiones, desde paneles de una o dos filas hasta placas de gran formato que cubren entre 6 y 8 metros cuadrados. Una ventaja principal es su bajo peso propio; su instalación se realiza con la ayuda de un entablado continuo.
Las placas de fibrocemento ondulado (Uralita sin amianto) están fabricadas con cemento reforzado con fibras. Miden entre 1,5 y 2 m² y se instalan pieza a pieza sobre 2 o 3 correas de madera o acero, dispuestas en cuadrícula, con un solape de 15 a 20 cm en ambas direcciones. Por lo general, las placas se fijan en la cresta de la onda mediante tornillos de fijación.
El material característico de las coberturas de chapa metálica perfilada puede ser aluminio, acero galvanizado o cobre. Estas se pueden conformar con perfiles ondulados, trapezoidales o de greca simple, con dimensiones variables. El tamaño de la chapa puede oscilar entre 1,5 y 12 metros cuadrados, con un ancho típico de 1 metro. Las chapas, que pueden ser prelacadas, coloreadas o con texturas, se disponen en cuadrícula y se atornillan sobre correas de acero o madera.
3. Cubiertas de chapa plana
Las chapas planas de diversos metales pueden formar un sistema de cobertura cohesivo junto con el resto de remates (piezas de acabado) y canalones. Los materiales pueden ser chapa de hierro galvanizado, acero galvanizado, aluminio o cobre, similares a los utilizados en los demás remates de la cubierta. Las coberturas de chapa plana requieren siempre un entablado o soporte continuo, instalado de forma cerrada (tablas a tope) o con juntas abiertas (entablado espaciado). Debe prestarse especial atención a la ventilación; por ello, debe diseñarse en todos los casos como una cubierta fría (ventilada de doble capa). Para soportes cerrados no absorbentes, es necesario colocar una lámina separadora nodular (o malla de ventilación) bajo el metal. Las chapas o bandas se conectan de forma estanca entre sí mediante sistemas de junta alzada, ya sea de doble pliegue o pliegue simple, o mediante juntas de listón.