I. Forjados de hormigón armado in situ
Los forjados de hormigón armado son estructuras hechas a medida, ejecutadas in situ, a partir de diseños estructurales detallados que garantizan que las dimensiones y la distribución del armado, así como el espesor del forjado, cumplan con los requisitos de carga en todos los puntos. Para lograr una buena transmisión de cargas hacia los muros, se forma una viga perimetral con armaduras reforzada en el borde del forjado. Forjados de hormigón armado in situ Los forjados de hormigón armado in situ pueden ser forjados planos, nervados (con nervios vistos, invertidos o casetones en la parte superior) o bidireccionales.
1. Forjados planos de hormigón armado
Los forjados planos son estructuras planas, normalmente con espesor entre 15 y 25 cm. Pueden ser unidireccionales o bidireccionales. Los forjados unidireccionales se utilizan en estancias con luces más cortas (entre 2,5 y 4 metros). Las barras principales se colocan en la dirección corta, mientras que en la dirección larga solo se disponen barras de reparto. La dirección larga soporta la mayor parte de la carga,pero es habitual que también se forme una viga perimetral en el lado corto. En el caso de forjados con carga bidireccional, se pueden cubrir luces mayores (de 4 a 10 metros), disponiendo armaduras principales en ambas direcciones, con una exigencia principal de carga para cada muro.
2) Forjados nervados de hormigón armado
En los forjados nervados de hormigón armado, las losas planas se refuerzan con vigas que soportan las cargas, mientras que las placas actúan como elementos de reparto. Esto se refleja en el espesor del forjado: el espesor mínimo de los forjados nervados de hormigón armado es de solo 6 a 8 cm.
a) Forjados con nervios vistos (vigas colgadas)
Aquí, los nervios se sitúan en la parte inferior del forjado. Junto con la viga perimetral, requieren un encofrado de geometría compleja, que permite colocar la armadura y realizar el hormigonado en una sola fase. La densidad de nervios puede variar:
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Frecuentemente se colocan vigas de mayor canto (entre 15 y 40 cm de altura, y 15 a 20 cm de anchura) con una separación entre ejes de entre 1,5 y 2,5 metros.
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En el caso de un forjado de hormigón armado con nervios muy próximos, la separación entre ejes es de solo 50-60 cm y la anchura máxima de los nervios es de 12 cm
La superficie superior puede utilizarse como pavimento, y los nervios inferiores pueden aprovecharse para instalar los conductos mecánicos. Según las necesidades, los nervios inferiores pueden dejarse a la vista o bien ocultarse con un falso techo
b) Forjados con nervios superiores
En los forjados con nervios superiores, los nervios se sitúan en la parte superior del forjado. La capacidad portante de este tipo de forjado es notablemente menor que la versión con nervios inferiores. El encofrado no es fácil de construir. Aunque el espacio entre los nervios puede aprovecharse con conductos mecánicos mayores, es necesario colocar un suelo técnico (o rellenar los huecos para nivelar la superficie).
c) Forjado reticular de hormigón armado
Un forjado reticular es una malla de nervios dispuestos perpendicularmente. Durante el encofrado, se colocan elementos plásticos recuperables que permiten formar casetones abiertos por la parte inferior o cerrados con huecos ocultos en el interior del forjado.
3. Forjados planos con capiteles tipo seta
Los forjados planos tipo seta son losas planas de hormigón armado con resistencia bidireccional y apoyos puntuales (concentrados). La unión con los pilares se realiza mediante un capitel troncocónico en forma de seta. El espesor mínimo de la losa es de 15 cm, debido a la armadura principal bidireccional y al refuerzo localizado en torno a los apoyos
Las versiones más modernas de los forjados planos tipo seta incorporan capiteles ocultos, creando una losa completamente plana tanto en la cara superior como en la inferior. Esto incrementa aún más el espesor necesario de la losa, ya que el refuerzo contra el punzonamiento debe quedar completamente embebido en el interior del forjado. En cuanto a las dificultades de colocación de la armadura, este tipo de losa maciza de hormigón armado es la solución más práctica desde el punto de vista estético, funcional y de encofrado.
II. Ejecución moderna de losas macizas de hormigón armado
Las cuatro fases fundamentales del proceso constructivo son: el encofrado, el armado, el hormigonado y el desencofrado.
Encofrado
En la práctica actual se emplean paneles de encofrado de gran formato junto con vigas de madera, lo que permite un montaje rápido del sistema.
- En primer lugar, se colocan y nivelan los puntales metálicos de tres patas con cabezal recuperable a la altura deseada.
- A continuación, se insertan las vigas primarias.
- Después, se colocan las vigas secundarias en sentido transversal.
- Por último, se instalan los tableros de encofrado.
El encofrado de los elementos asociados, como vigas, escaleras y otros, se conecta al sistema general de encofrado de losas mediante componentes del propio sistema o mediante encofrados tradicionales fabricados a medida.
Colocación de la armadura
- Se comienza colocando las barras principales de la armadura inferior.
- A continuación, se distribuye el mallazo o la armadura de base.
- Se atan las armaduras en ambas direcciones con alambre para formar una malla de refuerzo.
- Se posiciona la malla y se colocan separadores para garantizar el recubrimiento de hormigón en la base.
- En el caso de las vigas de atado o zuncho, se colocan en este orden: las armaduras longitudinales inferiores, los estribos y, por último, las armaduras longitudinales superiores.
- Para la parte superior, se disponen las armaduras de reparto sobre las barras del zuncho.
- Después, se colocan las barras principales superiores.
- Finalmente, se forma la malla superior uniendo las barras principales y las de reparto con alambre.
Hormigonado
- Antes de comenzar, el técnico o ingeniero de estructuras verifica la correcta colocación de la armadura, la alineación del encofrado y la presencia de pasos o instalaciones (por ejemplo, tuberías de agua).
- Se marca la cota superior del hormigón en la cara interior del encofrado del zuncho perimetral.
- Se vierte el hormigón mediante bomba desde un camión hormigonera, preferiblemente de forma continua y en un solo vertido.
- Se trabaja el hormigón manualmente para extenderlo, compactarlo y nivelarlo
Desencofrado
- Se debe mantener el hormigón en proceso de endurecimiento húmedo y regado.
- Pasados unos días, cuando la losa sea suficientemente resistente, se retiran los soportes intermedios y los puntales.
- Se bajan las vigas primarias mediante los cabezales recuperables y se desmontan las vigas secundarias.
- Se retiran las vigas primarias y parte del encofrado, dejando únicamente los puntales en su sitio.
- Una vez que el hormigón ha endurecido, se desmonta todo el encofrado, incluidos los puntales.