1. Escaleras de piedra
En la era previa al hormigón armado, las escaleras se fabricaban con frecuencia en piedra. Los peldaños que forman los tramos solían tallarse a partir de un solo bloque de piedra, pieza por pieza, con perfiles variados. El tipo más común es el bloque, es decir, peldaños simples de forma rectangular o en forma de cuña. El concepto de bloque consiste en que los peldaños descansan unos sobre otros creando una superficie escalonada. Una ventaja importante de los peldaños en cuña es que solo la superficie de pisada es escalonada, mientras que la inferior es plana. Los peldaños de bloque pueden fabricarse con o sin ranura, mientras que las escaleras en forma de cuña se hacen casi exclusivamente con ranura para lograr una superficie inferior plana. Además de los dos tipos más comunes, con el tiempo han surgido otros perfiles con diseño exclusivo. Su uso va dirigido a ahorrar materiales y reducir el peso de la construcción, más allá de los posibles hallazgos estéticos.
Los peldaños de piedra (y, más tarde, de terrazo) a menudo se diseñaban como escaleras en voladizo o apoyadas en una pared, viga o bóveda. Tanto las escaleras en voladizo como las apoyadas en pared requieren una pared portante de ladrillo de al menos 38 centímetros de espesor. Para una escalera en voladizo, la profundidad mínima de empotramiento debe ser de 15 centímetros, y el ancho máximo del tramo en voladizo debe ser aproximadamente de 120-130 centímetros. Para escaleras apoyadas en ambos extremos, un apoyo mínimo de 8 centímetros sobre la mampostería de soporte es suficiente, y el ancho del tramo puede ser de varios metros.
2. Escaleras de madera
Las escaleras de madera se utilizan típicamente en apartamentos y casas unifamiliares, aunque existen muchos ejemplos históricos y modernos de uso colectivo. En la práctica moderna, las escaleras de madera son trabajos de carpintería de precisión; las dos soluciones más comunes son las escaleras construidas entre tableros de zanca o sobre ellos. Los tableros de zanca suelen tener un grosor de 50-60 milímetros, y los peldaños de madera, entre 40-50 milímetros. En el caso de la primera opción, los peldaños se insertan (se encajan) en el tablero de zanca mediante ranuras de 20-25 milímetros de profundidad para los peldaños y las contrahuellas, que se fijan con adhesivo. También es necesario reforzar la estructura en ciertos puntos, mediante barras de atado colocadas debajo de los peldaños. En la otra opción, los peldaños se colocan sobre tableros de zanca escalonados y con muescas, y se fijan con pasadores o tornillos ocultos.
3. Escaleras de hormigón
Escaleras monolíticas de hormigón armado
Las partes de las escaleras y rampas de hormigón armado se construyen simultáneamente en obra, desde la colocación del armado hasta el encofrado y el vertido del hormigón. Para las estructuras apoyadas en muro, se realiza una viga escalonada y armada sobre la pared junto con el tramo de escaleras. En el caso de soporte mediante viga, la zanca puede sobrepasar las líneas de unión superior e inferior de los peldaños, ya sea hacia arriba, hacia abajo o en ambas direcciones. La conexión entre el tramo de escaleras y el descansillo puede realizarse con o sin zanca, siendo esta última considerada la solución más estética. Para lograr un acabado preciso y atractivo, es necesario diseñar correctamente la línea de giro y ajustar los espesores resultantes del tramo y la plataforma del descansillo.
Escaleras prefabricadas de hormigón armado
Las escaleras prefabricadas de hormigón armado se dimensionan individualmente y no se producen en serie: los elementos (la viga de soporte, el descansillo y los tramos) se colocan en su lugar mediante grúa. La gran ventaja de este método de construcción es que las estructuras prefabricadas pueden entrar en carga inmediatamente tras su colocación, pero la construcción de las estructuras de conexión requiere una alta precisión.
4. Escaleras y rampas metálicas
Las escaleras metálicas suelen ser estructuras de herrería hechas a medida. En el caso de las escaleras de tramo recto, se utilizan secciones de acero en forma de I, C y U como soportes. Entre ellas, se pueden colocar peldaños de chapa de acero corrugado de 5 a 7 milímetros, ya sea soldados o atornillados. Por supuesto, también son comunes las combinaciones con otros materiales, como baldosas de madera.
Las escaleras de caracol también pueden fabricarse fácilmente en acero. Una forma de hacerlo es fijar los peldaños metálicos de manera voladiza a una columna central de acero. Otra solución consiste en fijar los peldaños a una zanca de acero que siga la curva del lado exterior de la espiral.